Mar, sol, arena y vino

Maridaje: Chenin Blanc Sudafricano con percebes de Salango

Ecuador, país mágico, donde no existen estaciones y siempre es buen momento para visitar sus hermosas playas.

No obstante los locales, especialmente la gente de la Costa, prefiere planificar sus escapadas a la playa durante lo que se conoce aquí como Temporada Playera.

Durante los meses de enero a mayo la temperatura del mar en estas costas es más agradable y los días de sol suelen estar garantizados.

Dicho esto y haciendo un homenaje a todos los buenos momentos que nos deja este particular « verano » ecuatoriano, queremos hacer un recorrido por la gastronomía costera y darles unos tips de maridaje.

Empecemos por lo más próximo, General Villamil Playas. Está muy cerca de Guayaquil y admite el viaje ida y vuelta. Son muy conocidas sus ostras (gigantes) muchas de ellas se ofrecen gratinadas. Aunque presenta menos matices en paladar y es menos refinada (gustativamente hablando) que la ostra pequeña, es un plato perfecto para un almuerzo playero. Acompáñala con un fino o manzanilla (Jerez) y nos cuentas qué tal. Intenta buscar una « hueca » donde la preparen bien. Podríamos mencionar alguna pero Juan Ostras aún no nos paga por promocionar su establecimiento 🤣.

Jugosas y gustosas langostas al ajillo o al natural es el gancho que atrae a los comensales a Ayangue, además de su acantilado, su hermosa playa y los deportes extremos. Aquí proponemos con la langosta al natural una copa de Chardonnay. Imagínate degustando este maridaje mientras tus pies son masajeados por la cálida arena. ¿Qué más se puede pedir en la vida?

Un poco más al norte en Salango hay restaurantes que sirven percebes. Todo un lujo a precios más que asequibles. Lleva en tu equipaje una buena botella de Sauvignon Blanc o algún Chenin Blanc para esta ocasión.

Por otro lado, Montañita es parada obligatoria para cualquier foodie, aquí hay pizzas al horno de piedra o restaurantes italo argentinos que merecen un buen Malbec.

En zonas aledañas a Puerto López (y en cualquier punto o mercado de la costa) hay pescadores que te pueden proveer de marisco fresco. Si optas por prepararlo en casa, lánzate con las recetas más respetuosas con el producto y abre tu espumante cuando caiga el sol.

Son, en definitiva solo un par de ideas porque la llamada Ruta del Espondylus está llena de sorpresas gastronómicas, desde las típicas cabañitas al pie del mar, hoteles de lujo con alta cocina e incluso propuestas rompedoras de cocina ancestral.

Así que ponte las gafas, el sombrero y a disfrutar con moderación. Cerramos recordándoles que 1.- el vino no debe recibir luz y calor de manera directa (protejan sus botellas). 2.- En los sitios más informales y sencillos es más facil negociar un descorche, pero en sitios un poco más formales mejor preguntar (y negociar), en ocasiones los precios son demasiado excesivos. 3. Si bebe no conduzca, en esta ruta hay opciones alternativas para moverse (taxis). 4. Averigua (y respeta) las vedas, sobre todo en el caso de la langosta . 5. Esto es una pequeña porción de la Costa, hacia el norte (Manabí y Esmeraldas) o hacia el Sur (El Oro) podrás encontrar más ejemplos de diversidad característica de la cocina ecuatoriana. De ello hablaremos en otra ocasión. 😉

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